Ser parte conlleva derechos y obligaciones/privilegios y bendiciones.

Filipenses 1:2

Ser parte conlleva igual que en una sociedad derechos y obligaciones. En caso de ser cristiano, el ser parte de una Iglesia, el ser parte de un grupo de jóvenes lleva más bendiciones, más beneficios.

Pero también conlleva que Dios nos responsabiliza del trabajo que Él quiere que se haga en este mundo.

A la larga más que una obligación es un privilegio ser parte de Su obra, privilegio que cada uno de ustedes puede tener.

Ser parte de una Iglesia no es solamente para algunos, ser parte de un grupo de jóvenes como CR no es “VIP”, ya que todos son especiales. La creación de Dios es perfecta.

 

 

  1. Ser parte significa que tú eres hijo de Dios.

Ser hijo de Dios es un regalo. Es la primera bendición.

Cuando se habla de Dios se alude al ejemplo de padre que debieras tener. Él quiere suplir todas tus necesidades -más importantes que las cosas materiales, ya que en Mateo 6.33 dice que llegan por añadidura.

El Señor quiere ser un padre proveedor. Un padre que no abandona, Dios es un padre presente y realmente quiere estar en cada área de tu vida y quiere suplir cada necesidad de ella.

 

Gracia: lo primero que el Señor te da es gracia, con la gracia que te da la salvación y es una gracia permanente que seguirá en ti toda la vida, a pesar de quien eres.

 

Paz: tiene que ver exclusivamente con lo irreconciliable que era tu situación con respecto a Dios.

Dios es un Dios de amor, sin pecado.

 

 

  1. Ser parte significa que tienes una familia.

Filipenses 1:3-5

Cuando eres hijo de Dios pasas a ser una familia.

 

 

  1. Ser parte es crecer de manera integral.

1a Corintios 3:6-7;

Filipenses 1:6

El crecimiento lo da Dios.

Dios está interesado en ti, en tu crecimiento, no en solo que seas su hijo sino que además seas parte de su familia.

 

La preocupación del Señor es integral y es perfecta, porque no solamente quiere alimentarte y darte un crecimiento sino que quiere que tu crecimiento sea el mejor, que sea óptimo, que sea perfecto.

Dios no es un padre que abandona, Él quiere perfeccionar lo que ya hizo contigo.

Si no has tenido un crecimiento espiritual no es porque Dios no quiere hacerte crecer, sino porque tú te alejas de Él.

Dios quiere que tú seas parte.

 

 

  1. Ser parte es participar en la obra de Dios

Filipenses 1:7

Ser parte de la obra de Dios es una obligación, es una gran responsabilidad pero es un gran privilegio, una bendición.

Es un Dios real, todopoderoso que quiere beneficiarte. Tú tienes la bendición y el privilegio de ser parte de esa obra.

Tú no sobras, eres NECESARIO.

 

Todos debieran estar activos, ser partícipes de la obra de Dios.

Dios quiere hacer su voluntad a través de ti.

 

De qué manera quieres ser parte:

Como un mero observador de lo que sucede o quieres ser parte del equipo.