III. Dios quiere que le adores, porque tienes vida eterna

 Es imposible no pensar en esto, ¿te has puesto a pensar en el sacrificio de Dios en la Cruz?,

Se hace tan fácil despertar por la mañana sabiendo que se es salvo, que en su gracia y por su sacrificio se tiene vida eterna?…

Esta no es una pequeña GRAN COSA, esto es una GRANDÍSIMA COSA, pero la llevas a ser pequeña. Su sangre pagó para tu vida eterna, Él resucitó para tu salvación, para que puedas vivir. Sin lugar a duda Pedro sabía de esto, y lo quiso escribir en un hermoso pasaje.

1 Pedro 1:3-5

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que por su gran misericordia y mediante la resurrección de Jesucristo nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, para que recibamos una herencia incorruptible, incontaminada e imperecedera. Esta herencia les está reservada en los cielos a ustedes, que por medio de la fe son protegidos por el poder de Dios, para que alcancen la salvación, lista ya para manifestarse cuando llegue el momento final”

No te sientes feliz de leer estas palabras del Apóstol. Pedro expone en este pasaje una exaltación y completa adoración a Dios por el sacrificio de Jesucristo, en las mañanas ¿adoras a Dios por esta GRANDÍSIMA cosa?

Medita en estas DOS PEQUEÑAS GRANDES y esta GRANDÍSIMA cosa que Dios hace por ti todos los días, te ayudará a pensar en que Dios siempre está, que Él no falla, y que Él merece toda adoración, y recuerda… no las pases desapercibidas, porque son la muestra real y fehaciente de que te ama cada día.