Falsos adoradores

 Juan 4:23

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”

En medio de una discusión sobre las distintas formas de adorar -es importante resaltar que esto es algo absolutamente insignificante, pero que hay personas que le dan mucha importancia-, Jesús lleva a la mujer a conversar sobre la esencia de la adoración. Cristo utiliza la frase “verdaderos adoradores”, lo que permite concluir que, si existen verdaderos adoradores, es porque también existen adoradores que no son genuinos.

El falso adorador conoce las posturas y las frases del adorador y por lo mismo, imita al verdadero adorador, pero lo hace normalmente cuando otros lo pueden ver, siendo la característica más importante de este tipo de personas, que su adoración se limita solo a las reuniones, pero no posee una vida personal y constante de adoración.

La adoración más importante es aquella que se realiza de manera completamente personal e íntima, cuando nadie te está viendo.

¿Se dan cuenta por qué es secundario si la adoración debe ser con guitarra, con teclado o con batería? ¿si estás cantando un himno o una canción moderna? ¿si es necesario que exista un sistema de amplificación o se haga de manera acústica?

Si te quieres convertir en un verdadero adorador, vas a utilizar cada momento de tu vida en un encuentro con Dios, un verdadero adorador verá la mano de su Señor en cada lugar, en cada momento, no limitando un lugar determinado el hecho de poder elevar un cántico de adoración a su Señor.

Cuando Cristo habla del verdadero adorador no está describiendo las actividades que la persona realiza, sino lo que la persona es.

Jesús identifica a ciertas personas dentro del Reino de Dios por el corazón que poseen: verdaderos adoradores del Padre.

Puedes observar en la interacción que Jesús tiene con la mujer samaritana, como la Palabra de Dios confronta la vida de esta mujer -claramente Jesús lo hace de una forma muy estratégica y amorosa-, pero con esa frase de los “verdaderos adoradores”, es la Palabra de Dios la que te desafía.

¿Eres tú un verdadero adorador? ¿Se puede decir que tu adoración a Dios es una marca que te define como discípulo de Cristo? ¿O eres uno más de esa inmensa multitud de personas que “adoran” una hora a la semana? ¿Será que tu “estilo de adoración” revela que Cristo ocupa apenas la periferia de tu vida?

En síntesis, los falsos adoradores se preocupan de la forma, que esta se ajuste a la tradición o algo que se lleva haciendo por mucho tiempo y que por lo mismo no puede variar en el tiempo; en cambio los verdaderos adoradores no los define ni la postura de su cuerpo, la ropa que usa, el corte de pelo o si tiene un tatuaje o no, sino que lo que ellos son cuando están a solas con el Señor.